¿Qué formación es obligatoria en las empresas en 2026 y cómo planificarla correctamente?
El marco legal que regula la formación en las empresas se ha ampliado de forma progresiva y, en muchos casos, silenciosa durante los últimos años. Lejos de tratarse de una única norma o de una exigencia puntual, hoy la legislación española impone obligaciones formativas concretas en ámbitos clave relacionados con las personas, el cumplimiento normativo y la reputación corporativa.
En la práctica, muchas empresas cumplen parcialmente estas obligaciones sin ser plenamente conscientes de su alcance real. Otras, directamente, desconocen que determinadas formaciones no son recomendables, sino legalmente exigibles, desde el primer trabajador y con independencia del sector.
En 2026, el reto para las compañías no es solo saber que existen estas obligaciones, sino tener una visión de conjunto: identificar qué formaciones les afectan, cómo deben acreditarse y cómo integrarlas en la planificación anual sin perder de vista los objetivos de negocio.
Un marco normativo más amplio de lo que parece
Cuando se habla de formación obligatoria en la empresa, es habitual pensar únicamente en prevención de riesgos laborales o en requisitos derivados de normativa europea. Sin embargo, el marco legal actual es mucho más amplio y se apoya, en gran medida, en normativa nacional plenamente vigente.
La legislación laboral, de igualdad, de protección de datos, de compliance penal y sectorial ha ido incorporando de forma progresiva la formación como un elemento esencial de cumplimiento, no como un complemento.
Esto significa que la empresa no solo debe cumplir formalmente, sino poder demostrar diligencia debida ante:
Inspecciones de trabajo
Auditorías internas o externas
Procedimientos judiciales
Reclamaciones laborales o de terceros
En este contexto, la formación deja de ser una acción aislada y pasa a formar parte de la arquitectura legal y organizativa de la empresa.
Qué ámbitos concentran hoy las principales obligaciones formativas
Aunque las obligaciones pueden variar según el tamaño, la actividad o el sector, existen áreas transversales que afectan a la mayoría de las empresas en España en 2026.
Personas y entorno laboral
La normativa exige formación específica en materias relacionadas con:
Prevención del acoso laboral y sexual
Igualdad de trato y no discriminación
Violencias sexuales en el ámbito laboral
Desconexión digital y riesgos psicosociales
Estas formaciones no dependen de la voluntad de la empresa ni de su cultura interna. Son exigencias legales que buscan prevenir conflictos, proteger a las personas trabajadoras y reducir riesgos organizativos.
Cumplimiento normativo y responsabilidad empresarial
En paralelo, el desarrollo del compliance ha reforzado la necesidad de formación en ámbitos como:
Protección de datos personales
Prevención del blanqueo de capitales
Uso responsable de sistemas digitales
Gestión ética y cumplimiento normativo
En estos casos, la formación actúa como elemento de prueba: acredita que la empresa ha informado, formado y capacitado a su personal para cumplir con la ley.
Formación obligatoria por sector
Existen, además, sectores donde la formación es especialmente crítica:
Hostelería y sector alimentario
Atención al público
Servicios financieros e inmobiliarios
Actividades con riesgos sanitarios o de seguridad
En estos ámbitos, la falta de formación puede derivar no solo en sanciones administrativas, sino también en responsabilidades civiles o penales.
La importancia de identificar qué áreas de la empresa se ven afectadas
Uno de los errores más habituales es abordar la formación obligatoria de forma genérica, sin analizar qué áreas internas están realmente impactadas por la normativa.
No todas las obligaciones afectan por igual a:
Recursos Humanos
Dirección
Mandos intermedios
Personal operativo
Departamentos con acceso a datos o clientes
Identificar correctamente las áreas impactadas permite:
Ajustar los contenidos formativos
Priorizar riesgos
Evitar formaciones innecesarias
Optimizar recursos y tiempos
Este análisis previo es clave para convertir la formación en una herramienta de protección real, y no en un mero trámite.
De la obligación legal a la planificación estratégica
Cumplir con la formación obligatoria no significa acumular cursos sin criterio. En 2026, las empresas necesitan integrar estas obligaciones en su planificación anual, alineándolas con su estructura, su actividad y sus objetivos.
Una planificación adecuada permite:
Distribuir la formación a lo largo del año
Evitar concentraciones innecesarias
Coordinar formación legal y formación estratégica
Garantizar actualizaciones periódicas
Además, facilita la documentación y trazabilidad, aspectos esenciales ante cualquier revisión o inspección.
Documentar correctamente la formación: una clave silenciosa
Tan importante como impartir la formación es documentarla adecuadamente. Certificados, registros, contenidos, fechas y colectivos formados son elementos que pueden marcar la diferencia ante un conflicto.
Muchas empresas descubren tarde que:
No pueden acreditar cuándo se impartió una formación
No consta qué personas la realizaron
Los contenidos no están alineados con la normativa vigente
La documentación no es un formalismo: es la prueba de que la empresa ha actuado con diligencia.
Un esquema de trabajo para ordenar el escenario
Ante este contexto, resulta imprescindible contar con un esquema de trabajo claro, que permita a la empresa ordenar sus obligaciones formativas.
Un enfoque eficaz pasa por:
Identificar las principales obligaciones formativas vigentes en España
Analizar qué áreas de la empresa se ven impactadas por la normativa
Planificar un calendario formativo alineado con los riesgos y prioridades de la organización
Este enfoque evita improvisaciones y permite abordar la formación desde una perspectiva estratégica y preventiva.
Implicaciones prácticas para empresas y asesorías
Qué debería revisar una empresa en 2026
Qué formaciones son obligatorias según su actividad
Si están actualizadas conforme a la normativa vigente
Si la documentación es completa y accesible
Si existe una planificación anual coherente
Errores habituales que conviene evitar
Pensar que “ya se ha hecho formación” sin revisar contenidos
Confiar únicamente en normativa europea sin atender a la nacional
No identificar correctamente a los colectivos afectados
No integrar la formación en la planificación empresarial
La formación obligatoria se ha consolidado como uno de los pilares silenciosos del cumplimiento empresarial. No siempre se percibe, pero cuando falta, las consecuencias pueden ser relevantes.
En Grupo Albatros ayudamos a las empresas a identificar sus obligaciones formativas, planificarlas con criterio y documentarlas correctamente, reforzando su seguridad jurídica y su tranquilidad operativa.